Los celos en la pareja

La confianza es uno de los ingredientes esenciales de las relaciones saludables de pareja. Puede ser definida como la habilidad para depositar en otra persona afecto, esperanzas, opiniones, deseos y un largo etcétera, sin más seguridad que la buena fe. De hecho, eso significa exactamente confianza, “con fe”. Cuando confiamos en cualquier persona esperamos que nos respete y que nos trate de forma honesta.

 

Los celos en la pareja se sustentan en una incapacidad para confiar en el otro, están generalmente relacionados con la exclusividad entre las dos partes; son sentimientos que aparecen cuando se percibe una amenaza (real o hipotética) a la confianza de la relación. Se sienten celos cuando se sospecha o se tiene la certeza de que la persona deseada y amada prefiere a otra persona o vuelca su afecto en un tercero.

 

Sentir celos es normal, que sean molestos no significa que sean inherentemente “malos”. Los celos pueden considerarse “desadaptativos” cuando no existe una causa real o lógica que los sustenten, cuando la naturaleza de las sospechas es extraña y cuando la reacción es incontrolable o desproporcionada.

 

Los celos, sean o no desadaptativos, llevan asociadas emociones como el enfado, la impotencia o la tristeza; pensamientos (“le gusta otro”, “no está en el trabajo”, “me está engañando”, “seguro que me está mintiendo”) y acciones (revisar redes sociales, “sacar información”, etcétera).

 

El riesgo de reaccionar de forma inapropiada a los celos es que la intimidad se ve afectada: la persona con celos tenderá a vigilar y a controlar a su pareja, lo cual puede ser vivido, por parte de tal pareja, como una falta de libertad, de tal modo que se producirán reacciones defensivas y, probablemente, disminuirá el número de interacciones agradables en la pareja.

 

Todas las personas pueden aprender a gestionar los celos para no llegar a comportarse de forma que pongan en riesgo la relación de pareja. Para ello, lo ideal será reconocer el miedo que puede haber detrás, generalmente el miedo a la pérdida.

 

Algunas recomendaciones adicionales para la gestión adecuada de celos son:

  • Demandar cariño y afecto sin recurrir al control, si no a través de otras muestras como los abrazos, las actividades juntos, las conversaciones agradables, etcétera.
  • Ante las demandas de información, dar las explicaciones justas.
  • Cuando aparezcan los pensamientos irracionales (sobre lo que la pareja haya podido hacer), buscar alguna actividad distractora.
  • Gestionar adecuadamente los conflictos, comunicándonos asertiva y afectivamente.
  • Apreciar los detalles y agradecerlos.
  • En definitiva, cuidar la relación.

Marta Ortega Otero

Psicóloga Sanitaria de Luria Psicología.