¿Cuándo sé que tengo que ir al psicólogo? Leer +

  • Cuando hay un malestar que nos incapacita para llevar nuestra vida de un  modo normal (problemas en la vida cotidiana).
  • Cuando un problema persiste y no lo podemos solucionar por nuestros propios medios.
  • Cuando las personas que nos acompañan o nos quieren o nos conocen bien nos lo aconsejan.
  • Cuando no rendimos en el trabajo.
  • Cuando el miedo nos inunda y no podemos vencerlo.
  • Cuando hemos perdido las ganas de vivir y el estado de ánimo está por los suelos.
  • Cuando manifestamos una agresividad inusual o desmedida.
  • En situaciones de pérdidas importantes o situaciones traumáticas (accidentes, agresiones, etc).

Ir al psicólogo es un acto responsable de salud y autocuidado.

¿Con qué frecuencia se hacen las sesiones? ¿Y cuánto duran? Leer +

Depende del caso y del tipo de problema, del tipo de terapia (individual o grupal)  y del momento de la terapia.

La frecuencia es variable. Pueden ser una vez a la semana o una vez cada quince días o incluso una vez al mes en periodos de seguimiento. La duración en terapias individuales suele ser entre tres cuartos y una hora, a veces en terapia de pareja o familia son más largas.

¿Es la terapia confidencial? Leer +

Por supuesto, estamos obligados por la Ley de protección de datos LOPD y RD 1720/2007 en el nivel más alto de seguridad aplicado al ámbito sanitario.

¿En qué consiste la terapia? Leer +

La terapia es un acto de salud en el que un profesional idóneo y capacitado evalúa el problema, explica la génesis y el mantenimiento del mismo, diseña un plan de objetivos conjuntamente con el paciente y programa un plan de intervención terapeútica con unas técnicas y procedimientos adecuados en los que entrena al paciente para que se puedan lograr los objetivos.

¿Cómo busco un psicólogo? Leer +

Para contar con las garantías básicas de calidad  es menester asegurarse de:

  • Que realmente es un psicólogo colegiado, es decir que es un profesional que cumple  requisitos requeridos para el ejercicio de su profesión.
  • Para poder hacer psicología clínica tiene que estar en posesión del título de Especialista en Psicología Clínica o estar habilitado por un Máster Sanitario especifíco.
  • Que haga facturas de su actividad, ya que así se pueden reclamar las quejas o incumplimientos, la terapia no está sujeta a IVA.
  • Que explique de alguna forma su método de trabajo.
  • A ser posible que sea recomendado por alguien que haya sido atendido por él o que tenga referencias de otros profesionales (maestros médicos, abogados, etc.).