Infancia

En Luria Psicologia intervenimos en los problemas psicológicos en la infancia desde la perspectiva evolutiva del niño, entendiendo las diferentes etapas del desarrollo humano por las que va atravesando el menor. De este modo, podemos diferenciar entre señales de alarma, que indican que la adaptación personal, social, o escolar del niño no es la adecuada y cuáles de estos comportamientos son normativos o esperados para su grupo de edad.

Incorporamos en los programas de tratamiento a los mediadores principales y significativos (progenitores y familia), pero también, cuando el caso lo requiera con profesores, cuidadores y otros adultos relevantes que convivan o participen en la crianza y educación del menor.

La intervención con el niño es individualizada y adaptada a las características propias de su edad, adecuando el lenguaje y las técnicas a través del juego.

Colaboramos activamente con otros profesionales (neurólogos, pediatras, endocrinos y psiquiatras) cuando es preciso.

Atendiendo al desarrollo infantil, las dificultades psicológicas que pueden surgir en las diferentes etapas son:

ETAPA PREESCOLAR: DE 3 A 6 AÑOS

La etapa preescolar se caracteriza por un considerable progreso en el desarrollo físico y emocional. Los niños ya dominan las tareas de socialización primaria: saben controlar sus esfínteres, vestirse y comer solos, controlar sus lágrimas y sus estallidos de cólera, por lo menos la mayor parte del tiempo. Además al iniciarse el juego con iguales, es una etapa básica para la socialización.

PROBLEMAS DE SUEÑO- VIGILIA. EL NIÑ@ :

  • NO DUERME
  • TIENE PESADILLAS
  • NO QUIERE DORMIR SOLO

Los trastornos del sueño no son un problema grave pero afectan a un alto porcentaje de niños. Se estima que hasta un 37% de los niños pequeños la padecen y un 20% de los adolescentes. A pesar de ser un problema leve es importante porque sobre él se pueden generar una serie de dificultades de relación entre padres e hijos que podrían ser evitados. Cuando los hijos tienen problemas de sueño, regularmente los padres duermen mal y están, con razón, irritables y cansados, pero frecuentemente lo muestran en situaciones poco oportunas. Por eso es preferible solucionar cuanto antes este tipo de problemas.

Se pueden distinguir entre alteraciones de sueño que se refieren al acto fisiológico de dormir, y ensoñaciones o pesadillas que a su vez producen alteraciones del sueño: En el primer caso, los trastornos suelen tener un desencadenante de tipo físico, mientras que los segundos son ordinariamente de origen psicológico. Cuando el niño madura mentalmente puede tener trastornos del sueño fisiológico de origen psicológico que aparecen asociados a casi todos los trastornos en donde se da un alto grado de ansiedad. Nada quita más el sueño que una fuerte preocupación y los niños suelen tener muchas, incluso a veces más que los adultos, porque tienen más imaginación. La imaginación proporciona al niño motivos de ansiedad que nunca se dan en el caso de un adulto. Por tanto el niño puede tener problemas de sueño tanto por motivos reales como por los imaginados (pesadillas, terrores nocturnos, etc.

A partir de la escolarización los niños suelen tener problemas en acostarse a una hora aconsejable y se niegan.

PROBLEMAS DE ALIMETACIÓN. EL NIÑ@ :

  • NO QUIERE COMER
  • TARDA MUCHÍSIMO EN COMER
  • VOMITA LA COMIDA
  • EL MÉDICO DICE QUE PUEDE TENER OBESIDAD

Durante la infancia es habitual encontrar el tipo de problemas alimentarios que podríamos llamar “menores” para diferenciarlos de las tres grandes alteraciones: bulimia, anorexia y obesidad. La problemática de exceso de comida puede darse en el mundo infantil, pero los problemas de comida más frecuentes y graves en el mundo de los niños y adolescentes es el rechazo a la comida.

En muchas ocasiones, los problemas infantiles surgen como consecuencia de la actuación de los adultos. Cuando no es así, ocurre también que su colaboración involuntaria sirve para mantener la situación problemática. Existen tres factores que influyen de manera decisiva en que se aprendan determinados comportamientos alimentarios, tanto si éstos son buenos como si son inadecuados: la atención, el modelo (la imitación) y el ambiente social en el que el niño aprende los hábitos de comida. Trabajar sobre ellos, es fundamental para que los hábitos alimentarios del niño mejoren.

PROBLEMAS DE COMPORTAMIENTO. EL NIÑ@ :

  • TIENE RABIETAS
  • NO SIGUE LAS NORMAS
  • INSULTA O AGREDE A LOS ADULTOS
  • PEGA O INSULTA A OTROS NIÑOS

Durante esta etapa suelen desaparecer las rabietas infantiles, no obstante los problemas de comportamiento se manifiestan de diferentes formas: agresividad y oposición.

Estos problemas de comportamiento cada vez son más comunes en la sociedad actual. La necesidad de inmediatez y la baja tolerancia a la frustración generan actitudes exigentes, negativistas y desafiantes en los niños, cada vez a más temprana edad.

Por otro lado, las situaciones de la familia urbana, en muchas ocasiones hacen que la educación moral de los niños recaiga en terceras personas y se fomente la complacencia con los niños y la ausencia de límites necesarios para el aprendizaje de normas y conductas socialmente adecuadas

La etapa escolar es la etapa en la que el niño se socializa y comparte las normas de la familia y la escuela con los iguales, y con los adultos.

Este tipo de comportamientos suelen aparecer de manera exclusiva en el entorno familiar, pero también pueden generalizarse o aparecer en otros entornos, como por ejemplo en la escuela. Están marcados por un fuerte patrón de agresividad y desafío en el niño cuando no se le permite conseguir sus objetivos: ante la norma, la petición o los límites.

En estos casos es fundamental el trabajo coordinado con todos los mediadores que rodean la vida del niño, haciendo especial hincapié en las pautas familiares específicas a cada caso que pueden favorecer la reducción de estos comportamientos.

TRASTORNOS DEL LENGUAJE: ETRASO DEL LENGUAJE, TRASTORNOS ESPECÍFICOS DEL LENGUAJE ( T.E.L ), AUSENCIA DEL HABLA (MUTISMO SELECTIVO). EL NIÑ@ :

  • AÚN NO HABLA DE MANERA ESPERADA A SU EDAD
  • NO HABLA CON NADIE FUERA DE LA CASA
  • NO PROFUNDIZA BIEN ALGUNAS PALABRAS

La competencia lingüística se desarrolla sobre las competencias perceptiva y motriz, es decir, el niño primero percibe visual y auditivamente antes de emitir y comprender palabras y frases.Entre los tres y los seis años se desarrolla el repertorio lingüístico completo en cuanto a pronunciación y construcción de frases; el vocabulario se perfecciona a lo largo de toda la vida.

El lenguaje sienta las bases de la socialización del niño, y por ello es importante, que teniendo en cuenta los límites de la normalidad detectemos si el retraso es significativo para la edad del niño.

Podemos señalar como criterios significativos:

a) Le cuesta comprender, en ocasiones, las explicaciones.

b) La pronunciación inadecuada de sonidos y palabras permanece.

c) No construye frases adecuadamente; no relata hechos o acontecimientos cotidianos.

d) Le cuesta expresarse o se inhibe excesivamente.

e) Puede presentar dificultades en los aprendizajes escolares. (Es importante la opinión del maestro).

f) Es importante tener en consideración que la intención comunicativa puede verse afectada, siempre y cuando tengamos en cuenta qué factores sociales y emocionales puedan estar mediando. ( ansiedad, miedos o estimulación inadecuada).

El mutismo selectivo aparece en la infancia como un comportamiento de carácter ansioso por el cual el niño, que no tiene problemas en la adquisición del habla, deja de hablar en algunos contextos, como el colegio o los extraños. Muchas veces, este comportamiento puede desconcertar a los padres; pero es importante trabajarlo desde un enfoque clínico relacionado con los comportamientos ansiosos para tener éxito en la intervención.

ETAPA ESCOLAR DE 6 A 12 AÑOS

Durante esta etapa el niño comienza la Educación primaria, por lo que cada vez pasa menos tiempo en la familia y se relaciona más con compañeros y profesores. Se produce una reducción gradual de la dependencia de los padres, por lo que la consecución de objetivos y logros, van a sentar las bases del bienestar emocional del niño.

PROBLEMAS DE CONTROL DE ESFÍNTERES EL NIÑ@ :

  • SE HACE PIS EN LA CAMA
  • AÚN SE HACE PIS POR EL DÍA
  • SE HACE CACA

Como todos los problemas psicológicos que aparecen en la infancia es importante tener en cuenta el desarrollo evolutivo del niño para determinar si es un problema o no. Antes de los 5 años no se considera que el déficit en el control de los esfínteres sea un problema de enuresis o encopresis. Es fundamental descartar con antelación problemas de carácter orgánico así como déficit en la instauración de los hábitos de limpieza.

A través de la intervención psicológica, el niño aprende a ligar las sensaciones internas provocadas por niveles cambiantes de presión en la vejiga, con señales externas tales como el baño, la hora del recreo, etc.

En ocasiones, este tipo de problemas surgen cuando el niño ya controlaba los esfínteres, y por ello es importante tener en cuenta las situaciones vitales por las que está atravesando el niño y la madurez en el proceso de control. Es decir, un equilibrio pobre del control de esfínteres puede trastocarse cuando las presiones externas aumentan.

PANSIEDAD: MIEDOS Y FOBIAS EL NIÑ@ :

  • NO QUIERE SEPARARSE DE NOSOTROS, NI QUEDARSE CON NINGÚN AMIGO O FAMILIAR
  • NO QUIERE RELACIONARSE CON OTROS NIÑOS
  • NO QUIERE IR AL COLEGIO O A LA ESCUELA INFANTIL
  • NO QUIERE DORMIR SOLO

  • ES MUY MIEDOSO

La ansiedad es una respuesta emocional que es natural y adaptativa en los niños, ya que les sirve para protegerse de los posibles peligros. De manera simultánea, el niño va sintiendo la necesidad de explorar y conocer el mundo. En función de las reacciones emocionales que tengan los padres ante la exploración el niño se sentirá más seguro o más inseguro.

El miedo se convierte en fobia cuando:

a) Es desproporcionado a las demandas de la situación o está relacionado con estímulos que no son objetivamente peligrosos.

b) Es irracional (no parece tener un correlato lógico).

c) No está sujeto a control voluntario.

d) No corresponde a la edad o estadio evolutivo.

e) La reacción de temor persiste durante largos períodos de tiempo (6 meses como mínimo).

Cuando este miedo comienza a interferir en la rutina del niño, es importante trabajar sobre él, dotándole al niño de estrategias para enfrentarse, así como pautas a la familia que favorezcan que la confianza y seguridad del niño aumenten.

HIPERACTIVIDAD, IMPULSIVIDAD Y PROBLEMAS DE CONDUCTA EL NIÑ@ :

  • NO PARA DE MOVERSE
  • HACE LAS COSAS SIN PENSAR

  • NO ATIENDE A LO QUE LE DICEN LOS PROFESORES

  • NO ESCUCHA CUANDO SE LE HABLA
  • NO SIGUE INSTRUCCIONES
  • CUANDO SE ENFADA, AGREDE

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), está relacionado con la presencia de comportamientos en el niño relacionados con la inatención (se distrae, no escucha, parece que está en otro mundo), la impulsividad (hace las cosas sin pensar, comete siempre los mismos errores) y la hiperactividad (no aguanta sentado, corre, se mueve sin parar).

Estas características suelen ser incompatibles con un buen rendimiento escolar. El rendimiento escolar es la primera prueba de valía personal que experimenta el niño; no es extraño comprobar cómo a medida que avanzan los años, los niños que no han contado con la intervención adecuada, no sólo acentúan su sintomatología inicial, sino que, además existe inadaptación escolar, problemas de conducta, autoimagen negativa y en algunos casos hasta síntomas depresivos.

Los problemas derivados de la hiperactividad infantil son tanto más fáciles de encauzar cuanto más pronto se inicia la intervención psicológica y familiar. Uno de los factores de mejor pronóstico de la hiperactividad infantil es la detección precoz y la intervención temprana.

PROBLEMAS DE ADAPTACIÓN ESCOLAR Y DE APRENDIZAJE EL NIÑ@ :

  • SUSPENDE TODO
  • NO PRESENTA LAS TAREAS Y NO QUIERE HACER LOS DEBERES
  • SUELE ESCONDER LA AGENDA O LOS DEBERES ESCOLARES
  • NO QUIERE ESTUDIAR, NI IR AL COLEGIO

En algunas ocasiones los niños pueden sufrir problemas importantes de adaptación escolar asociados a problemas de aprendizaje, que pueden tener repercusiones importantes en las áreas sociales y emocionales del niño.

Es importante realizar una adecuada evaluación psicológica para discriminar de manera satisfactoria, si existen dificultades de aprendizaje asociadas al bajo rendimiento académico, tales como la dislexia, o el TDAH o si el motivo de tal rendimiento son problemas emocionales relacionados con el área social o personal del niño; tales como la tolerancia a la frustración o el aprendizaje de normas.

Una vez identificado el origen es importante trabajar con las personas que participan en la vida del niño, así como adaptar los materiales a las dificultades específicas para mejorar la sensación de competencia del niño y por tanto su valoración personal.

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