Mobbing o acoso laboral: cuando el trabajo deja de ser un lugar seguro
El mobbing, también conocido como acoso laboral, es una forma de violencia psicológica que se produce de manera repetida y mantenida en el entorno de trabajo. Su finalidad o consecuencia es intimidar, humillar, desacreditar, aislar o provocar el desgaste emocional de una persona hasta hacerle perder seguridad, rendimiento o incluso abandonar su puesto.

No siempre consiste en insultos o amenazas directas. En la mayoría de los casos aparece mediante conductas mucho más sutiles tales como:
- Críticas constantes e injustificadas.
- Desprestigio profesional delante de otras personas.
- Exclusión deliberada de reuniones o comunicaciones importantes.
- Aislamiento social dentro del equipo.
- Asignación de tareas imposibles o retirada de responsabilidades.
- Supervisión excesiva y control continuo.
- Rumores, burlas o comentarios despectivos.
- Cambios continuos de criterios para generar sensación de fracaso.
Precisamente esta sutileza hace que muchas víctimas tarden meses en reconocer que están sufriendo acoso laboral.
¿Por qué se produce el acoso laboral?
El acoso psicológico en el trabajo no es un concepto reciente ni una percepción subjetiva de quien lo sufre. Desde hace más de treinta años existe una sólida investigación científica que demuestra sus efectos sobre la salud mental, el bienestar físico y el rendimiento laboral.

El psicólogo alemán Heinz Leymann fue el primero en estudiar de forma sistemática el fenómeno del mobbing durante la década de 1980. Sus investigaciones identificaron que el acoso laboral consiste en una sucesión de conductas hostiles repetidas en el tiempo, dirigidas hacia una persona con el objetivo (consciente o no) de aislarla, desacreditarla o expulsarla del entorno de trabajo. Leymann describió más de 40 comportamientos característicos del mobbing agrupados en diferentes categorías: dificultar la comunicación, aislar socialmente a la persona, atacar su reputación profesional o personal, desprestigiar su trabajo y generar situaciones que deterioren su salud física o psicológica.
Una de sus principales aportaciones fue demostrar que el problema no suele residir en la personalidad de la víctima, sino en la dinámica relacional y organizacional donde el acoso se mantiene y normaliza.
La psiquiatra y psicoterapeuta francesa Marie-France Hirigoyen amplió posteriormente el conocimiento sobre la violencia psicológica en el trabajo. Según ella, el acoso suele comenzar de manera sutil mediante pequeños actos cotidianos que, de forma aislada, podrían parecer insignificantes.
Precisamente esta acumulación de microagresiones (comentarios descalificadores, silencios deliberados, rumores, exclusión de reuniones, cuestionamiento constante del trabajo realizado, etc.). hace que muchas personas tarden meses, e incluso años, en identificar que están siendo víctimas de un proceso de acoso psicológico.
Su trabajo también puso de relieve un aspecto especialmente relevante: el impacto emocional del mobbing no depende únicamente de la intensidad de cada conducta, sino de su repetición continuada y de la sensación de indefensión que genera.
Las empresas con liderazgo autoritario, escasa gestión de conflictos, culturas excesivamente competitivas o ausencia de protocolos frente al acoso presentan un mayor riesgo de que estas situaciones aparezcan y se mantengan.
En otros casos, el acoso responde a intereses personales: eliminar a alguien considerado una amenaza, ejercer poder, desplazar responsabilidades o forzar la salida de un trabajador sin asumir las consecuencias.
Sea cual sea el origen, conviene recordar que la responsabilidad nunca es de quien sufre el acoso.
Síntomas del mobbing: ¿te está pasando esto?
Muchas personas llegan a consulta creyendo que tienen un problema de depresión, ansiedad o de autoestima, sin relacionarlo con lo que sucede cada día en su trabajo.
Si respondes afirmativamente a varias de estas preguntas, es recomendable valorar la situación con un profesional:
- ¿Sientes que te desacreditan o cuestionan constantemente?
- ¿Te aíslan de tus compañeros o te excluyen de información importante?
- ¿Acudes al trabajo con ansiedad, miedo o malestar físico?
- ¿Has empezado a dudar de tu capacidad profesional?
- ¿Te cuesta dormir pensando en el trabajo?
- ¿Te sientes emocionalmente agotado/a y sin claridad para tomar decisiones?
- ¿Has dejado de disfrutar de actividades que antes te resultaban agradables?
Estos síntomas son frecuentes en personas que sufren acoso laboral y no significan debilidad. Son una respuesta del organismo ante una situación mantenida de amenaza.
Consecuencias psicológicas del acoso laboral
El impacto del mobbing puede ser profundo cuando la situación se prolonga en el tiempo. Entre las consecuencias más habituales encontramos:
- Ansiedad generalizada.
- Estrés crónico.
- Depresión.
- Baja autoestima.
- Inseguridad profesional.
- Hipervigilancia.
- Insomnio.
- Problemas de memoria y concentración.
- Somatizaciones (cefaleas, migrañas, molestias digestivas, tensión muscular, etc.).
- Dificultad para confiar en nuevos entornos laborales.

En psicología sabemos que el estrés prolongado afecta al funcionamiento de áreas cerebrales implicadas en la atención, la memoria y la toma de decisiones. Por eso muchas personas sienten que «ya no rinden igual», cuando en realidad su cerebro lleva demasiado tiempo funcionando en modo supervivencia.
¿Cómo superar el mobbing? El papel de la psicoterapia
Una de las preguntas más frecuentes es si realmente es posible recuperarse del acoso laboral. La respuesta es sí. La psicoterapia permite reducir el impacto emocional del mobbing y ayudar a la persona a recuperar recursos psicológicos que han quedado bloqueados durante el proceso.
En Luria Psicología trabajamos con un enfoque práctico, estructurado y basado en la evidencia científica.
Los objetivos del tratamiento suelen ser:
- Reducir la ansiedad y el estrés.
- Comprender y validar la experiencia vivida.
- Recuperar la autoestima y la seguridad profesional.
- Aprender estrategias de afrontamiento eficaces.
- Mejorar la regulación emocional.
- Entrenar habilidades de comunicación, asertividad y establecimiento de límites.
- Tomar decisiones laborales con mayor claridad.
- Prevenir futuras situaciones de vulnerabilidad.
No se trata únicamente de sentirse mejor. Se trata de volver a confiar en uno mismo/a: reconectar con nosotros mismos, reconectar con los demás y reconectar con la vida.
Nuestro programa de recuperación tras el acoso laboral:
Muchos pacientes experimentan una mejoría significativa mediante un proceso breve de entre 8 y 12 sesiones, adaptado a sus necesidades. La intervención suele incluir:
1. Evaluación psicológica
Analizamos la situación laboral, el impacto emocional y los recursos disponibles para diseñar un plan de intervención personalizado.
2. Tratamiento psicológico
Aplicamos técnicas de las terapias contextuales y cognitivo-conductuales y estrategias de regulación emocional para disminuir la ansiedad y reducir el sufrimiento.
3. Entrenamiento en habilidades
Trabajamos habilidades de afrontamiento, comunicación asertiva, establecimiento de límites y recuperación de la confianza profesional.
4. Toma de decisiones
Acompañamos al paciente para valorar con claridad las diferentes alternativas: permanecer en el puesto, solicitar cambios o iniciar una nueva etapa profesional.
5. Prevención de recaídas
El objetivo final no es únicamente salir del episodio de acoso, sino fortalecer los recursos personales para afrontar futuras situaciones con mayor seguridad.
Cada intervención se adapta a la fase del proceso, la gravedad del acoso y las circunstancias personales y laborales de cada paciente.
Conclusión: NO tienes que afrontar el Mobbing en soledad
En Luria Psicología podemos ayudarte y acompañarte en este proceso que, como hemos comentado, va desde la comprensión de lo que está ocurriendo, intervención psicológica y entrenamiento y desarrollo de competencias.
Recuperar la tranquilidad, la autoestima y la confianza profesional es posible. Podemos juntos obtener las claves para dejar de perder salud psicológica, física y social y recuperar la energía y la conexión con la vida.
Psicóloga General Sanitaria
Responsable del Área de Salud Mental Organizacional Luria Psicología
Colegiada: M35554
“Conocimiento, método y experiencia en psicología, aplicados con profesionalidad, sencillez y cercanía.”
Autorizado por la Comunidad de Madrid como Centro Especializado en Psicología Clínica.
Inscrito con el número: CS6946.
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