Lucila Andrés Díez

La educación de los hijos es un tema que precisa gran dedicación de todos, los niños son nuestro futuro y la gran inversión vital, por eso se deben unir, sensibilidades y esfuerzos. Además siempre es y será una tarea sin terminar, ya que se deben acomodar muchos criterios, que a su vez se van modificando con el tiempo, y conforme la sociedad cambia, cambian los parámetros educativos, tanto en la escuela, como en el hogar.

Gran debate el de los tiempos dedicados al trabajo escolar en casa  así como la implicación de los padres en el mismo. Ambas cuestiones dependen: de la edad del alumno, de la situación geográfica, del tipo de escolarización, y de la profesión y formación de los padres.

Parece claro que los niños tienen que hacer deberes/tareas escolares para aprender; deben cumplir las normas para socializarse y así ser personas independientes cuando crezcan. También deben cumplir las expectativas de sus padres, sus profesores y las suyas propias, para ser considerados por su entorno.

Imagen tomada de Pixabay

Suelen  estar  bastante claras  la naturaleza y cantidad de deberes que hay diseñados para los niños: tareas caseras, sociales, de educación  y tareas escolares. No está tan clara la forma de lograrlo. Lo cierto es que para padres y educadores, hay diversas maneras de hacerlo: por las buenas o por las malas, o combinando ambas o desistiendo y esperando que otros logren lo que ellos no han conseguido.

Algunos padres piden que se respete el fin de semana sin tareas escolares, deberían pedir también (por supuesto sin huelga), que los menores no fallezcan en fin de semana de coma etílico, ni en los conciertos masificados, etc.

Pedir que no sean testigos de violencia familiar tampoco el fin de semana, ni que sean sabedores de mentiras y engaños.

El espacio familiar no siempre es lo que debe ser, los padres tienen tareas que cumplir y no siempre se cumplen.

También los padres y tutores tienen que dar ejemplo, y aparte de promover en los hijos el esfuerzo, el aprendizaje y el cumplimiento de las normas, deben dar ejemplo de cómo solucionar problemas sin coacción, y por los medios adecuados de respeto, discusión y participación entre estamentos, como la familia y la escuela.

Los educadores, maestros, profesores y todos los que tengan tareas de enseñanza para niños, deberían pedir con contundencia unas políticas de Educación adecuadas a la época y a las características del niño de hoy y de la sociedad actual.

Mejorar lo planes de estudio y todo lo que comporta la formación de la infancia, es una de las tareas propias de los gobernantes y deben hacerla con prioridad.

Hay mucha verdad en el manifiesto de que los fines de semana son, en numerosos casos, el único espacio que la familia tiene para compartir vida, pero vida también es leer y comentar cuestiones escolares, a veces es la oportunidad para terminar un proyecto, repasar una lección, hablar del futuro, motivar hacia el trabajo y el estudio…

La tarea de aprender no se circunscribe al tiempo de estancia en la clase, ni a las tareas escolares, es una cuestión también familiar el transmitir valores y hábitos de trabajo, afán por el esfuerzo así como  curiosidad y amor por el conocimiento.

“Vida no es solamente ocio, vida es ocuparse de la vida”.